Deconstruyendo la Makina (III): Estructura interna

01.06.2015 15:40

3. LA MELODÍA

3.1. Concepto y características

Percusión y bajo nos ofrecen la argamasa fundamental para construir una canción makinera; esto es, nos ofrecen la estructura básica sobre la que construiremos la melodía. Como hemos podido comprobar, si bien el bajo y la contra utilizan instrumentos melódicos, a diferencia de la percusión, éstos dependen de la melodía principal, por lo que sin su intervención carecerían de modificaciones en su altura y timbre. Se mantendría inalterado, rítmico, repetitivo, como la percusión, ya que un puente sólo tiene sentido si une dos elementos. Así que de manera previa debemos diferenciar entre los instrumentos melódicos secundarios y el instrumento melódico principal, que es el instrumento esencial, el que crea la melodía. La percusión marca el ritmo, el bajo vincula la percusión a la melodía, y ésta define la canción. Se crea una relación de subordinación muy clara entre estros elementos.

En efecto, es la melodía la que otorgará el alma a nuestro cuerpo compuesto por huesos y músculos, la que le introducirá un cerebro, una mente pensante, un sentimiento, una personalidad propia; en definitiva, será el elemento que definirá la canción, y todo el resto de elementos devienen secundarios frente a la melodía.

Tras esta breve introducción, en la que hemos colocado en posición privilegiada a la melodía con respecto a la percusión y el bajo, es preciso que diferenciemos los instrumentos melódicos secundarios del instrumento melódico esencial. La diferencia entre estos instrumentos melódicos no es conceptual, sino circunstancial; por lo que lo importante es el objetivo con el que utilicemos un instrumento. Será o no esencial en función de el uso que le demos.

Por ello, para construir la melodía necesitamos un instrumento melódico, es decir, que permita modificar la altura, timbre y ritmo de los sonidos que produzca con el objetivo de construir una melodía. Por ello, es muy importante elegir adecuadamente este instrumento, pues tendrá una posición capital, y marcará la personalidad de la canción. Ejemplos de este tipo de instrumentos los hay a cientos, y considero que por lo general son bien conocidos por el común de los mortales, pero nunca está de más señalar casos concretos para comprender el concepto: verbigracia, en el celebérrimo Canon de Pachelbel, el instrumento esencial son los violines y el instrumento secundario es un contrabajo.

Una vez determinada la posición preeminente que ocupa en una canción y el tipo de instrumento que debe elegirse para construir la melodía, es necesario que definamos, en concreto, qué es una melodía. Su definición genérica es la siguiente: una melodía es una sucesión de sonidos con variación constante de tono, altura y timbre que son entendidos como una sola entidad que se desenvuelve en una secuencia lineal. Dicho así, puede parecer que cualquier sucesión de sonidos con diferente tonalidad pueda ser una melodía, pero aquí interviene otro concepto: la armonía. Esta sucesión de sonidos debe ser armónica. Y, además, debe existir una voluntad detrás, una inteligencia humana que otorgue a esos sonidos algo más que esta mera sucesión armónica de sonidos. Así que, intentando ser lo más precisos posibles, y omitiendo otros sonidos que pudieran subsumirse en el concepto genérico, podemos decir que una melodía es una sucesión inteligente de sonidos diferentes que operan en armonía y son entendidos como una única entidad. Continuando con el ejemplo anteriormente mencionado, Jhoann Pachelbel creó su Canon con voluntariedad, manteniendo una armonía entre las diferentes notas, y entendiendo esta sucesión de sonidos principales como una entidad propia, completa.

Sabiendo el dónde, el cómo y el qué, sólo nos falta saber el porqué. Sí, por supuesto, la melodía tiene como objetivo crear una canción, ¿pero por qué crear una canción? ¿Cuál es un fin último? Pues crear una respuesta emocional. Ya sea alegría, tristeza, melancolía, diversión, amor, odio, oscuridad o trascendencia, las melodías siempre generan una respuesta del individuo que la escucha. Un sentimiento que aflora en el receptor al escuchar esta sucesión de sonidos. La música, en definitiva, no deja de ser arte, aunque se pueda objetivizar al máximo. Es una representación cultural del ser humano.

3.2 La partitura

El desarrollo de la melodía, ya sea en directo, mediante una representación en vivo, o en diferido, mediante un programa de producción de música electrónica, necesita de una partitura en la que se materialice de una manera gráfica esta sucesión de sonidos para pueda ser fácilmente interpretada y leída no sólo por el autor, sino por cualquiera que tenga conocimientos suficientes. Estas partituras son las que han permitido que melodías antediluvianas sobrevivieran al paso de los años, puesto que ha procurado que quedaran representadas en un documento físico. Así que, dicho lo cual, podemos definir qué entendemos por una partitura: es un documento en el que se transcribe mediante símbolos interpretables (sistema de notación) la sucesión de sonidos que configuran una composición musical.

Una partitura, como imaginaréis, no sólo se utiliza para las melodías. Las líneas de bajo, o incluso la percusión, también pueden ser transcritas en una partitura. De hecho, los programas de producción electrónica no dejan de ser partituras automáticas reproducidas por un sistema informático que utiliza instrumentos electrónicos. No obstante, al ser la melodía el elemento fundamental de una canción, las partituras melódicas tienen una grandísima importancia, y por ese motivo introduzco este concepto dentro de este apartado. De hecho, un ritmo, o un bajo, tienen una partitura realmente sencilla, a diferencia de las partituras melódicas.

En una partitura podemos observar diferentes elementos, como observamos en el gráfico que acompaño (que, como curiosidad, os diré que son las primeras notas de la melodía principal de Los Simpsons).

A continuación destallaremos cada uno de los conceptos enumerados en el gráfico para una mayor comprensión:

- Instrumento: Nos señala el tipo de instrumento que utilizaremos para esta partitura. En el ejemplo gráfico, vemos que el instrumento utilizado en esta melodía es una flauta.

- Compás: La numeración principal de la partitura nos señala el tipo de compás que utilizaremos en esta melodía. Como vemos en el ejemplo gráfico, se utiliza el compás que ya hemos visto anteriormente, de 4/4, por lo que no me extenderé más al ya haber sido explicado con detalle.

- Clave: La clave determina la nota de referencia sobre la que se desarrollará el pentagrama. Establece, en definitiva, qué escala musical utilizaremos en esta partitura en concreto, determinado el espectro en el que se moverán las notas de esta melodía. En este caso, vemos la clásica clave de sol.

- Pentagrama: Estas cinco líneas horizontales representan gráficamente la escala determinada por la clave y determinan la pauta musical. En definitiva, es una representación gráfica horizontal que crea ocho espacios verticales en los que insertaremos gráficamente la nota que utilizaremos en cada sonido de la sucesión melódica. 

Como estamos utilizando la clave de sol, esta nota musical ocuparía el lugar que se encuentra sobre la línea superior del tetragrama, y conforme cambiamos de nota, iría bajando por el pentagrama hasta volver a llegar al sol de la escala inferior. Estas notas se insertan tanto sobre las líneas como dentro de las mismas, por lo que si hacemos el recuento, encontramos ocho espacios posibles dentro del pentagrama, que corresponden a las ocho notas de la escala (ut-do, re, mi, fa, sol, la, si, do). Lo entenderemos mejor viendo dónde se inserta el primer sol de la escala y el sol de la escala siguiente en el siguiente gráfico.

- Notas: Cada una de las notas musicales que configuran la melodía. Su duración dentro de la composición se determina con un símbolo concreto, a saber, redonda, blanca, negra, corchea, semicorchea, fusa y semifusa.

Las partituras, en los estilos electrónicos, funcionan prácticamente de manera idéntica, pero utilizan una simbología totalmente distinta y un sistema de distribución temporal diferente al del pentagrama.

Pero eso lo veremos en el siguiente capítulo.

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